Celebrar el inicio de las concesiones de agua superficial en el Condado ha sido la principal intención que ha tenido Cristóbal Picón en su paso por La Entrevista de la esta casa. Una circunstancia que anunciaba la ministra de Empleo en funciones, Fátima Báñez, en su visita a Lucena el pasado martes.
En concreto, se trata de 724 hectáreas, que tienen un carácter temporal de dos años. Esto permitirá cerrar más de 400 pozos pues el compromiso de los agricultores siempre ha sido ese. Pero también ha querido dejar claro que aún queda mucho camino por recorrer. Y es que mientras que Moguer ya tiene casi el 100% de agua superficial y Lucena y Bonares cuentan con un porcentaje elevado, Rociana y Almonte aún no han recibido ni una gota de agua. De ahí la necesidad que existe de que el trasvase se apruebe lo antes posible.
Además, no hay que olvidar que esta problemática afecta a un gran porcentaje de la población de la zona pues la agricultura es el motor principal de sustento en el Condado de Huelva. Tanto es así, que más de 8000 personas acudieron a la reunión que se organizó para informar sobre la situación actual de los regadíos en el Condado. En la misma, se dio seña de los dos problemas principales. Por un lado, el agua, que es competencia del Gobierno. Y por el otro de la clasificación de la tierra, dependiente de la Junta de Andalucía. Precisamente en torno a esta clasificación versa el Plan de la Corona Norte que presenta numerosas deficiencias en la cartografía por no haberse tenido en cuenta una ley forestal del año 92. Esta situación hace que las 9340 hectáreas iniciales que incluía dicho plan sea un número irreal. Por eso, los regantes exigen su modificación.
Y para ello, la Plataforma tiene prevista tres medidas. La primera, una manifestación hasta el Palacio de San Telmo, el próximo 6 de abril; la recogida de 40.000 firmas para presentar una Iniciativa Legislativa Popular en el Parlamento Andaluz, e incluso, una demanda contra la Junta de Andalucía por deficiencias en dicho Plan.

















