Un año más, la avenida de Las Adelfas de Matalascañas se convirtió en aparcamiento improvisado de vehículos clásicos. Más de 70 coches venidos desde todos los rincones de España se han dado cita en el núcleo costero durante la jornada del domingo.
Se trata de un concurso que busca poner en valor los coches de toda la vida. Ford Scort, 600, Mercedes… Todo tipo de automóviles de ayer y de hoy que optaban a conseguir el premio al más antiguo, al mejor cuidado o al que de más lejos venía, entre otros muchos galardones.
Una forma de atraer turismo a Matalascañas más allá de la época estival.
Todos los presentes disfrutaron también de una paella y de comida a precios populares. Todo sea por disfrutar de un día de convivencia entre aficionados y amantes del motor.

















