“Situación de absoluta precariedad”. Así ha descrito el consejero de Salud, Jesús Aguirre, la situación del Sistema Público Andaluz de Salud tras el requisamiento de 150.000 mascarillas por parte del Ministerio de Sanidad en el escrito remitido al responsable del ramo, Salvador Illa.
El pasado domingo 15 de marzo requisaron este material al principal proveedor de la Junta de Andalucía, que proporcionaba de forma regular 200.000 mascarillas semanales.
La noticia saltó a los medios el pasado lunes, cuando la Guardia Civil requisó 150.000 mascarillas en una fábrica en Jaén.
En el escrito remitido a Sanidad, el consejero comunica además que otros proveedores del SAS también han sido contactados por Sanidad para “derivar su producción, incluidos los pedidos que teníamos en curso”.
Aguirre lamenta en el escrito que “a pesar de una gestión de compra con previsión adecuada a nuestra proyección de consumo ante la actual contingencia, su adecuada distribución y administración de stocks, en este momento apenas tenemos existencias para el resto de la semana”. El SAS “está empezando a sufrir las consecuencias de dicha escasez” de material.
El consumo semanal previsto asciende a 250.000 mascarillas quirúrgicas y otras 50.000 con factores de protección especial. La Consejería reclama al Gobierno que “garantice de manera inmediata a los Andalucía el suministro suficiente para atender las necesidades”.






















