Arranca la vendimia en el Condado de Huelva. Una temporada que estará marcada por una cosecha atípica, no sólo por la pandemia del coronavirus sino también por las actuaciones y medidas que muchos viticultores han tenido que tomar.
Por un lado, para evitar la saturación del mercado, por otro, por la irrupción de la plaga de mildiu en las vides del Condado de Huelva.
Esta plaga ha motivado que el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Condado de Huelva haya solicitado ayudas directas para el agricultor a la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía.
De acuerdo con el presidente del Consejo Regulador, Manuel Infante, el problema no sólo afectaría a esta cosecha en concreto sino que repercutiría en la continuidad de numerosos cultivos en la comarca.
El Consejo estima que el volumen de producción puede descender en torno al 60% con respecto a la campaña anterior, aunque habrá que esperar a que la uva llegue a los lagares para valorar el alcance.
La virulencia de la enfermedad a pesar de los tratamientos de contacto, así como penetrantes y sistémicos que los agricultores han llevando a cabo en estos meses previos a la vendimia, ha dejado muy dañada la cosecha de uva de este año.
A partir de ahora se irán incorporando a las distintas variedades de uva tanto blancas como tintas amparadas bajo la denominación ‘Condado de Huelva’ hasta aproximadamente la última semana de agosto y primera de septiembre, que es cuando se comenzará a vendimiar la variedad Zalema, autóctona de la zona, que constituye el 85 % de la producción del Condado de Huelva, alargándose el trabajo hasta primeros de octubre.

















