El escenario que nos deja la COVID-19 en este momento es variopinto. Mientras hay municipios que apenas tienen incidencia, otros se acercan en su tasa a los 1.000 casos por 100.000 habitantes.
Son los casos de Chucena y Niebla, que presentan 20 y 32 contagios en los últimos catorce días, lo que se refleja en unas tasas cercanas a los 900 y 800 casos, respectivamente.
La cara la presentan municipios como Villarrasa, que no cuenta con ningún caso en las últimas dos semanas, o Villalba y Escacena, con uno, y Paterna con sólo 3.
Por su parte, los municipios con mayor número de habitantes mantienen una situación, dentro de lo que cabe, controlada. Así, Almonte, con 24 y Bollullos, con 15, presentan una tasa que ronda el centenar, mientras que La Palma, con 28, mantiene con cautela la relajación de medidas.
Todo ello sucede cuando la Junta ha tomado nuevas medidas para frenar contagios, como el toque de queda nocturno para municipios que superen la tasa de 1.000 casos, cierre de playas entre las 23 y las 7 en los municipios costeros que se encuentren en los niveles 2, 3 y 4 de alerta, y limitación de aforos en hostelería y celebraciones.





















