Un año más, el pueblo de Almonte ha querido demostrar en forma de ofrenda toda su devoción y amor a su patrona, la Virgen del Rocío.
Un camino de convivencia y fraternidad que comenzó a las 7 de la mañana en el Parque del Chaparral y culminó al pisar las deseadas arenas de la aldea almonteña, teniendo como foco principal a Ella en el interior del Santuario.
Todo ello, ha contado con el apoyo de la Hermandad Matriz y del propio Ayuntamiento de Almonte.
Con los sones de los tamborileros, como si de Pentecostés se tratase, los almonteños y rocieros llegaban a sus plantas con emoción y cargados de solidaridad ya que la ofrenda ha ido destinada a Cáritas y a la Obra Social de la Hermandad Matriz basada en alimentos, higiene personal y material escolar.
A través de las redes sociales de la propia Asociación, solo han quedado las muestras de agradecimiento, poniendo en valor que, cada granito de arena suma y a la espera de poder realizar la próxima Ofrenda Floral 2025.


















