En Chucena se vive el Rocío desde edades tempranas. Desde hace años, los más pequeños realizan su particular romería -con carreta incluida- en el mes de julio, recreando lo que sería un jueves de camino en el que, vestidos con sus trajes típicos, sería la salida de esta filial hacia la aldea almonteña.
Con el nombre de La Pará Rociera, la comitiva parte desde la casa hermandad para llegar a la casa del hermano mayor infantil, ostentando este año el cargo el pequeño Claudio, haciendo sus paradas de rigor ante el Ayuntamiento y la Iglesia y llenando de alegría las calles chuceneras.
Un evento que, además de conseguir fondos para los propios fines de la hermandad y su sostenimiento, fue creado con un objetivo que va más allá: inculcar a los más jóvenes la fe y el amor a la Blanca Paloma.
A pesar de ser realizado en pleno verano, los chuceneros se vuelcan con este tipo de actividades, que sirven también para dinamizar a la población en estos fines de semana estivales, y de camino seguir potenciando sus costumbres y tradiciones.



















