Y aunque todavía no ha nacido… esta es la imagen que ha enamorado este pasado puente de la Inmaculada en El Rocío a todos los visitantes que se han dado cita en la segunda edición de El Belén Viviente en la Aldea almonteña.
Tras varios meses de trabajo y unos días llenos de preparativos, la Asociación del Belén Viviente “La Aldea” ya ha podido bendecir un año más este enclave que convierte a El Rocío en un nuevo punto turístico en este lugar idílico de la provincia de Huelva.
Un viaje al pasado que nos lleva a pensar como era la vida en aquellos tiempos, teniendo como punto y final el pesebre donde nació el niño Jesús y la adoración de sus Majestades de Oriente.
Aunque hablamos de otra cultura, este Belén se caracteriza por crear un ambiente que fusiona trajes hebreos con elementos de raíces rocieras, presentándose como un ejemplo de innovación que homenajea las tradiciones, atrayendo a los muchos visitantes que estos días acuden a la aldea.
Estará abierto todos los fines de semana, hasta el día 22 de diciembre y celebrarán que el niño Dios ha nacido esta vez, en El Rocío.

















