Esta ha sido la imagen que ha impactado a numerosos vecinos de Villarrasa: dos menores amarrados con cuerdas a un banco junto a la iglesia del municipio villarrasero.
Según ha podido saber esta redacción a través de las redes sociales, los presuntos agresores incordiaron a estos menores por «ir mucho a la iglesia».
Un hecho que han denunciado públicamente varios familiares: «No hay derecho a que no puedan estar tranquilos jugando en la calle».
El caso ha generado mucha indignación en redes sociales y muchos piden identificar a los presuntos agresores.


















