Con el paso de los años, celebrar Halloween se ha convertido en una tradición que ha traspasado continentes y que también ha llegado a nuestro país, incluso a nuestra propia provincia de Huelva.
Fantasmas, brujas, calabazas, murciélagos y zombies se adueñan de nuestras calles cada 31 de octubre para celebrar una fiesta que posee un gran atractivo, especialmente para los más pequeños que aprovechan para sacar todo tipo de disfraces.
Pero… ¿cuál es el verdadero origen de esta fiesta?
Esta festividad se remonta hace más de 2.000 años. Concretamente, al tiempo de los Celtas que llevaban a cabo esta celebración coincidiendo con el fin del verano y la cosecha, en un día en el que el mundo de los vivos y los muertos parecía más unido que nunca.
Con el tiempo, esta festividad fue adoptada por la iglesia y el cristianismo como la víspera de Todos los Santos, adquiriendo especial importancia en Estados Unidos con el popular “truco o trato”.
Tal ha sido la evolución de esta festividad que también se ha experimentado un cambio notorio en nuestra provincia de Huelva, en la que ha pasado de ser una fiesta poco popular a convertirse en una verdadera tradición que se conmemora de muchas formas, incluso con diferentes actividades tematizadas y que además cuenta con una popular aceptación.
De una forma u otra, Halloween se ha convertido en una festividad muy señalada, que algunos la viven como una jornada de disfrute en la que pueden disfrazarse de cosas verdaderamente terroríficas y para otros es una forma de estar más cerca de nuestros seres queridos que ya no están con nosotros.
La provincia de Huelva se prepara así para una noche de brujas, hechizos, encantamientos y misterio como cada 31 de octubre en el que se disfrutará de forma intensa de un nuevo Halloween.


















