El alcalde de Almonte, Francisco Bella, ha solicitado formalmente la convocatoria extraordinaria y urgente del Consejo de Participación de Doñana con el objetivo de abordar la grave situación que atraviesa Matalascañas tras los recientes episodios que han provocado importantes daños en infraestructuras públicas, viviendas y sistemas ambientales esenciales.
El primer edil considera imprescindible que este órgano de participación y asesoramiento se pronuncie «de manera clara y conjunta» ante una situación que califica de «auténtica catástrofe», y que afecta no solo a un núcleo urbano consolidado, sino también a un entorno de altísimo valor ambiental vinculado directamente al espacio natural de Doñana.
Entre los asuntos que se pretende tratar de forma prioritaria, el alcalde ha señalado la necesidad de instar al Gobierno central a «implicarse de manera directa y urgente en la reconstrucción de las infraestructuras públicas dañadas», así como en la puesta en marcha de medidas de auxilio que eviten el riesgo real de derrumbe de cientos de residencias, con el consiguiente peligro para la seguridad de las personas.
Bella ha advertido del «grave riesgo ambiental derivado del estado en el que ha quedado la depuradora, una infraestructura clave cuya situación actual podría tener consecuencias muy negativas tanto para el litoral como para el ecosistema de Doñana si no se actúa con rapidez».
“El Consejo de Participación de Doñana debe alzar la voz ante esta emergencia y respaldar la necesidad de una actuación inmediata, coordinada y con recursos suficientes. No estamos solo ante un problema urbano, sino ante una amenaza directa al litoral de Doñana y a la seguridad de miles de vecinos”, ha señalado el alcalde.
En este sentido, el regidor almonteño ha subrayado que uno de los objetivos fundamentales de esta convocatoria extraordinaria es que el Consejo se pronuncie de forma expresa sobre la urgente necesidad de proteger el litoral de Doñana, reforzando las medidas de defensa y prevención frente a futuros episodios que puedan agravar aún más la situación.
El Ayuntamiento de Almonte insiste en que «la magnitud del problema exige respuestas excepcionales, colaboración institucional y un compromiso firme de todas las administraciones, para garantizar la seguridad de la población, la recuperación de las infraestructuras y la preservación de uno de los espacios naturales más valiosos de Europa».

















