La Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (FACOPE) ha alertado de la grave situación que atraviesa la flota pesquera andaluza y ha anunciado la convocatoria de un paro del sector para el próximo lunes 19 de enero, una jornada en la que se paralizará la actividad pesquera y se procederá al cierre de las lonjas a nivel nacional como medida de protesta.
Desde la federación señalan que la flota se encuentra asfixiada por una acumulación de problemas, entre los que destacan los efectos del cambio climático, el aumento de la burocracia y la aplicación de normativas alejadas de la realidad diaria del mar. FACOPE considera que muchas de las decisiones que afectan al sector se toman sin un conocimiento real del funcionamiento de la pesca profesional, lo que está provocando que numerosas embarcaciones no puedan desarrollar su actividad con normalidad.
La organización pone como ejemplos recientes el cierre anticipado de la pesquería de la cigala o las dificultades que se están produciendo en otras pesquerías como la caballa, situaciones que, a su juicio, reflejan una falta de sensibilidad hacia un sector clave para el empleo, la economía y la cultura de las costas andaluzas.
FACOPE recuerda que, pese a los años de trabajo y a las aportaciones realizadas por el propio sector en los Consejos Consultivos, muchas de sus advertencias no están siendo atendidas, especialmente en aquellas normativas que se deciden en el ámbito europeo y que consideran insuficientemente defendidas.
Uno de los principales focos de preocupación es el nuevo Reglamento de Control, que introduce obligaciones que el sector califica de difíciles o imposibles de cumplir, como declarar el peso exacto de las capturas en plena faena o comunicar con varias horas de antelación la llegada a puerto. Estas exigencias suponen, según FACOPE, un impacto directo sobre una flota que opera mayoritariamente cerca de la costa y de los propios puertos.
Ante este escenario, el sector pesquero ha decidido impulsar el paro del 19 de enero como una muestra de rechazo a unas decisiones que, advierten, están llevando al límite a la pesca profesional. Desde la federación insisten en que seguirán defendiendo la supervivencia del sector y una pesca sostenible y realista, alertando de que la desaparición de la flota no puede achacarse a los pescadores, sino a decisiones adoptadas lejos del mar.



















