En el Condado de Huelva ya es Domingo de Ramos. La ilusión de un niño, se despertaba desde bien temprano. Era y es un día importante, es el día en el que Jesús llegó a Jerusalén.
La mirada más gentil y el sentimiento cofrade se daban la mano para hacer las delicias de niños y mayores. Costaleros y capataces se convertían en el espejo de una generación que espera con paciencia que llegue el momento de convertirse en los pasos y la guía de la Semana Santa del Condado.
Y entre el gentío y el júbilo de vivir un Domingo de Ramos soñado, se encontraba el equipo de Condavisión. A través de un amplio despliegue técnico y humano, la tarde se abría en Almonte con la salida de La Borriquita, para seguir en riguroso directo todo lo que sucedía en Pilas, Rociana, Valverde, Bonares, Bollullos y La Palma del Condado.
Una tarde donde el rojo y el blanco eran protagonistas entre palmas, marchas y un llamador que aunaba las miradas más curiosas para no perder detalle de cada levantá.
















