La aldea almonteña no solo se caracteriza por ser epicentro de una de las Romerías más importantes de todo el panorama nacional, como es la que se celebra en torno a la Virgen del Rocío.
El Rocío es un enclave único que se encuentra situado en pleno corazón de Doñana, ofreciendo un lugar repleto de fauna y flora de lo más diversa que se integra en la marisma.
Sus más de 1.500 habitantes certifican que es un lugar cargado de tranquilidad que abraza sus costumbres y que ofrece una estampa de lo más singular con las calles repletas de arena y las casas blancas que simbolizan los colores de nuestra tierra andaluza.
Los amantes del mundo del caballo, sin duda, encuentran su sitio en esta aldea almonteña que se caracteriza por potenciar el turismo ecuestre, a través de diversas jornadas hípicas, rutas o incluso el uso de los caballos como medio de transporte.
En definitiva, este núcleo almonteño representa mucho más que una Romería, dibujando un destino turístico único en toda España por la combinación de todas y cada una de sus particularidades.


















