Hay empresas que nacen y otras que se mantienen en el tiempo por más que pasen los años y por más que las nuevas tecnologías lleguen a nuestros días.
Ejemplo de ello es una empresa de La Palma del Condado que ya abarca cuatro generaciones en su historia. Una guarnicionería que este año será reconocida por todo un municipio con la mayor distinción: la medalla de La Palma.
Una distinción que reconoce el trabajo de numerosos años, de padres a hijos y de abuelos a nietos, una tradición a través del cuero que se ha mantenido con los años y con el amor a este también, llamado arte.















