La Dirección General de Tráfico desarrollará desde mañana hasta el domingo 19 de julio una nueva campaña especial de control de alcohol y drogas, en la que los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil vigilarán el consumo de estas sustancias en las carreteras de Andalucía.
La campaña responde a la necesidad de reducir los comportamientos de mayor riesgo para la seguridad vial, entre los que se encuentra el consumo de alcohol y de drogas. De hecho, el alcohol es el segundo factor concurrente más habitual en los siniestros de tráfico y estuvo presente en el 28% de los siniestros mortales registrados en 2024 en el ámbito de la DGT, en los que se contabilizaron 273 fallecidos.
El consumo de alcohol tiene consecuencias graves sobre la conducción y la siniestralidad, como un mayor tiempo de reacción, subestimación de la velocidad y problemas de visión (efecto túnel) y de coordinación. El resultado es que las probabilidades de sufrir un siniestro aumentan de manera considerable y se multiplican aún más en combinación con otras drogas.
El riesgo se incrementa incluso dentro de los márgenes legales permitidos, y los efectos son cada vez más agudos a medida que aumenta la concentración. Con una tasa de 0,5 g/l en sangre, el riesgo de sufrir una colisión se multiplica por dos, con 0,8 g/l es cinco veces mayor y con 1,5 g/l, hasta veinte veces más.
Conducir habiendo ingerido alcohol o drogas tiene consecuencias fatales; en el mejor de los casos, con una sanción administrativa, pero en otros muchos con penas de cárcel. En 2025, según los datos de la Fiscalía de Seguridad Vial, 47.103 conductores fueron condenados por conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas.
Dispositivo julio 2025 en Andalucía
Durante el dispositivo llevado a cabo en julio del pasado año, fueron controlados un total de 38.900 conductores en carreteras andaluzas, de los que 799 dieron positivo en alcohol y/o drogas, es decir, el 2% del total. Esto supone que 114 conductores fueron detectados cada día al volante tras haber consumido alcohol y/o drogas, la mayoría de ellos (92,4%) tras un control preventivo y el resto por infracciones, accidentes o por presentar síntomas.
Hay que recordar que los controles preventivos son una herramienta fundamental para detectar a aquellos conductores que se ponen al volante tras ingerir alcohol u otras drogas, poniendo en peligro no solo su seguridad, sino la del resto de usuarios de la vía.















