El consistorio almonteño exige una solución a la Junta para acabar con la falta de empleo de los mariscadores de Doñana, ante la imposibilidad de acceso a los caladeros por el vertido de toxinas. Una situación que afecta a unos ochenta trabajadores de la comarca.
Desde el Ayuntamiento de Almonte se intentó incentivar el empleo con planes como el de la Biomasa, pero que, tan sólo, dieron solución al problema de los mariscadores de forma temporal. Por eso, el Ayuntamiento almonteño propone un plan de empleo específico para los trabajadores.
Mariscadores de Pilas, Villamanrique y Doñana han alzado la voz para mostrar la desesperación a la que está asistiendo todo el colectivo.
En este sentido, los mariscadores también han reivindicado que se aumente la vigilancia por parte de la Guardia Costera en los caladeros en los que está prohibido mariscar, ya que, cada vez más, insisten los trabajadores, están accediendo mariscadores furtivos en nuestras costas.














