Castillos flotantes, pintacaras, merienda y todo gratis. Los niños de Matalascañas han disfrutado de tres tardes llenas de actividades navideñas entre las que se encontraba la entrega de cartas al cartero de Papa Noel.
Los niños eran los protagonistas de esta gran fiesta en la que no faltó nada. Aunque si algo se concentró en abundancia fue la ilusión de los pequeños de la casa.
No se cortaron y aprovecharon para pedir sus mayores deseos materiales al cartero. Nosotros aprovechamos para pedir también los nuestros, y hasta el concejal se sumó a la tradición.
Y es que era difícil no contagiarse de tal escenario navideño que se realiza también para incentivar el comercio de la zona. Y entre palomita y palomita, algún que otro salto, y una espectacular nevada que permitía soñar despierto.





















