El Recreativo de Huelva inauguró la llamada “era Arzu” con un empate sin goles frente al Águilas FC, líder del Grupo IV de Segunda Federación. El técnico sevillano, que asumió el mando del Decano tras la salida de Pedro Morilla, vivió un debut intenso, cargado de matices positivos, pero también de las limitaciones que arrastra un equipo aún en construcción y castigado por las bajas.
La afición quería señales de cambio, y el equipo respondió desde el primer minuto con una propuesta más valiente: presión alta, transiciones rápidas, mayor verticalidad y una ambición ofensiva que había sido intermitente en jornadas anteriores. El Recre dio un paso al frente en su actitud competitiva, pero no logró transformar esa mejoría en goles.
Las mejores oportunidades del partido llevaron la firma de Paolo Romero, que dispuso de una ocasión clara en cada parte, y de Juancho Villegas, muy activo durante los primeros 45 minutos. Ninguno encontró portería, aunque ambos, junto a un sobresaliente Alberto Vela y un segurísimo Jero Lario, se convirtieron en los nombres propios del estreno de Arzu.
El Águilas, por su parte, supo resistir el empuje inicial del Decano. Los de Adrián Hernández, líderes y con una estructura defensiva muy consolidada, aguantaron sin excesivos apuros y trataron de aprovechar sus momentos, aunque tampoco lograron generar peligro claro. Llegaban con dos ausencias importantes: Aitor, expulsado por doble amarilla ante el Estepona, y Seth Vega, lesionado, baja adelantada por Huelva Hoy.
Pese a su condición de líder, el conjunto murciano se vio superado en varios tramos por la intensidad recreativista. Sin embargo, la falta de pegada volvió a ser determinante. Por momentos, el Recre generó sensación de dominio real, de equipo más reconocible y más agresivo con balón, pero se repitió un problema ya habitual: las dificultades en los últimos metros.
El punto permite al Recre seguir sumando, pero no evita que el equipo siga perdiendo terreno en la clasificación. Los albiazules descienden a la décima posición, alejándose a tres puntos del playoff de ascenso, pero también quedando a tres del descenso, en un escenario tan apretado como incierto. Eso sí, cuentan con una bala extra: el partido aplazado ante el UCAM Murcia, que se disputará el miércoles 10 de diciembre, y que podría reordenar definitivamente el rumbo del equipo.
Las ausencias, otra vez, pesaron en la planificación. Arzu tuvo que afrontar su debut con seis bajas confirmadas:
- David Gil y Álex Carrasco, de larga duración.
- Leo Mascaró y Sebastien Pineau, aún en proceso de recuperación.
- Alejandro Viedma, que no volverá hasta después de Navidad por una pequeña rotura.
- José Carlos, sancionado tras su expulsión ante el Jaén.
Un escenario complejo que obligó al nuevo entrenador a reconstruir su idea sobre la marcha y buscar alternativas en un plantel que aún debe recuperar piezas clave.


















