Bien es sabida la devoción de los rocianeros por su Virgen del Socorro, y es que les viene, literalmente, desde la cuna, ya que cada año se celebra la presentación de los niños recién nacidos a las plantas de la Santísima Virgen, para obtener su bendición.
Esta tradición, sirve de semilla de la devoción de los rocianeros a su patrona, que es la gran protagonista de de la vida de su pueblo, y es acto previo al día grande de la localidad, el 8 de Septiembre, donde la Señora procesiona por sus calles.
Cuarenta pequeños rocianeros, que han vivido su primer acercamiento a la Virgen del Socorro y podrán ir a sus plantas por primera vez en su día grande, y acompañar en su devoción a sus familiares y vecinos.


















