AlmonteCondadoDestacados

Doñana enciende su faro: el campo lidera el camino hacia una nueva agricultura

0

El proyecto FARO Doñana ha echado a andar con el objetivo de impulsar desde el propio territorio modelos agrarios más sostenibles, resilientes y adaptados a los desafíos ambientales actuales, a través de la colaboración entre entidades sociales, comunidad científica y sector agrícola en el entorno del Parque Nacional de Doñana.
El entorno de Doñana dibuja uno de los grandes paisajes agrarios del sur de Europa, con un ámbito de influencia que se extiende también a territorios de tres provincias andaluzas vinculadas al espacio natural: Huelva, Sevilla y Cádiz. En este contexto único se concentra una parte esencial de la actividad agrícola, con más de 43.000 hectáreas de cultivo entre cítricos, vid y, especialmente, frutos rojos, que representan más del 91% de la superficie nacional del subsector. Toda esta agricultura, profundamente arraigada en el territorio, sostiene buena parte del empleo y los dos tercios del valor económico de la comarca.
Este pulso productivo convive con un ecosistema de alto valor ecológico, cuyo equilibrio depende del estado del agua, del suelo y de la calidad ambiental. En este escenario, avanzar hacia modelos que integren producción y sostenibilidad, de la mano de quienes viven y trabajan el territorio, no solo es necesario, sino posible. Y, con el arranque del proyecto FARO Doñana, empieza a ser una realidad desde el propio campo.
Fincas Agroecológicas para la Resiliencia y el Territorio (FARO) pone el foco en quienes ya están dando pasos desde el terreno, con un horizonte de tres años. Personas agricultoras, especialmente del entorno de Doñana en Huelva, que junto a otros actores impulsan una transición hacia una agricultura más sostenible, resiliente y socialmente inclusiva, capaz de cuidar del medio ambiente sin renunciar a la viabilidad de las explotaciones. Ellos y ellas harán de guía al resto de productores que quieran seguirles en esa senda.
Durante el arranque del proyecto, el presidente de la Asociación de Agricultores Puerta de Doñana (AAPD), Juan Matos ha subrayado que “este demuestra que desde el territorio somos capaces de liderar soluciones reales, compatibilizando producción y sostenibilidad, porque los agricultores somos los primeros interesados en cuidar el entorno, porque de ello depende nuestro futuro y el de toda la comarca”. “Somos quienes vivimos de la tierra y sabemos que su cuidado es clave para el futuro de nuestras fincas. FARO Doñana nos permite compartir lo que funciona y seguir mejorando”, añade Pedro J. Báñez, técnico-asesor de la asociación, una de las entidades socias de esta iniciativa.
Pero no lo harán solos. La organización WWF España les proporcionará acompañamiento y conocimiento científico y, además, liderará la iniciativa. Su técnica del Programa de Alimentos y coordinadora en la tarea, Alina Noe Bregains, enfatiza que “FARO Doñana nace para acompañar procesos que ya están en marcha en el territorio, conectando a quienes trabajan la tierra con la ciencia y el conocimiento técnico para avanzar hacia sistemas agrarios más sostenibles”.
Como tercera entidad que refuerza el camino está la Sociedad Española de Agricultura Ecológica y Agroecología (SEAE), que aportará su experiencia acumulada en iniciativas de éxito anteriores. Su coordinador de Formación y Proyectos, Daniel Castillo, recalca que “ya existen prácticas que demuestran que es posible producir de otra manera, con buenos resultados económicos y ambientales. FARO Doñana ayuda a llevar ese conocimiento a más fincas y adaptarlo a cada realidad”.
Una red de fincas laboratorio
El proyecto, que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, parte de la idea de que no se trata de aplicar recetas, sino de probar, ajustar y aprender en el propio terreno. Para ello se está conformando una Red de Fincas FARO (de frutos rojos, cítricos, viñedos, etc.) explotaciones que funcionan como espacios demostrativos desde los que generar confianza. En ellas se impulsan actuaciones orientadas a optimizar el uso del agua, mejorar la salud del suelo y favorecer la biodiversidad, entre otras. Al mismo tiempo, se refuerza la eficiencia de las explotaciones y se adaptan los sistemas productivos a los desafíos ambientales actuales.
Además, el proyecto documentará y compartirá los aprendizajes generados, para ampliar su impacto más allá del propio territorio y alentar su adopción en otras explotaciones, tomando como referencia la experiencia desarrollada en el entorno de Doñana.
Comunidad de agricultores, científicos y técnicos
Uno de los pilares del proyecto es la creación de una Comunidad de Práctica, un espacio de acompañamiento real, donde personas agricultoras, personal técnico y comunidad científica comparten experiencias, dudas y resultados. Para facilitar el seguimiento del proyecto, se ha habilitado un canal a través de WhatsApp como vía directa para quienes quieran seguir el proyecto y participar en sus actividades.
FARO Doñana ha comenzado ya su recorrido con un primer encuentro celebrado en El Rocío, que ha reunido a comunidad científica, agricultores y técnicos principalmente del territorio onubense. Arranca así desde el terreno, combinando experiencia, conocimiento y colaboración para avanzar hacia sistemas agrarios más sostenibles.

Villarrasa: Jiménez le toma el pulso a los vecinos del Condado

Artículo anterior

El CD Fútbol Playa Huelva presenta su nueva piel para la temporada 2026

Artículo siguiente

También te puede interesar

Más de Almonte