Ayer fue día de pleno extraordinario en Almonte, con especial interés en dos asuntos. Por un lado, la aprobación del inicio de la revisión de oficio del expediente de compras de las Dehesas Boyal y Santa María por el Ayuntamiento. Una cuestión sobre la que han incidido Mesa de Convergencia e Izquierda Unida, que consideran que es necesario un asesoramiento alternativo sobre esta cuestión.
Precisamente en este primer punto, que no fue aprobado, llegó la polémica. La alcaldesa pedía al portavoz del PP en Almonte, José Antonio Domínguez Iglesias, que saliera de la sala porque, según Espinosa, no podía votar por su vinculación con el tema. Domínguez Iglesias necesitó a la Policía Local para abandonar la sesión. Además, sus concejales también se levantaron y se fueron tras él. Una situación que no ha gustado al PP.
Según el PSOE la actitud de los populares siempre es la misma, y su objetivo no es otro que tirar por tierra todo lo que hace el equipo de Gobierno. Comportamiento que, en el parecer de los socialistas, no hace más que perjudicar a Almonte.
Por otro lado, el otro punto debatido fue el controvertido asunto del Campo de Golf, que volvió a ser una moción del lado popular. Una cuestión que lleva coleando 6 años y que, dice el equipo de Gobierno, no es más que la continua intención del PP de querer vulnerar la honradez de sus actuaciones con una persecución continua.
Al final, tres horas de sesión, con polémica y desencuentros continuos. Nada nuevo en los plenos de Almonte.
















