El Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez inicia una campaña de concienciación sobre dermatitis atópica grave mediante la exposición “Pieles Perfectamente Imperfectas. Historias Atópicas”. La muestra, que inicia en este centro su recorrido nacional, aúna fotografía y testimonios, con el objetivo de dar visibilidad a esta patología y poner en conocimiento de la sociedad las dificultades y retos a los que se enfrentan los pacientes.
La exposición estará situada en el hall de la entrada principal del hospital hasta el próximo día 4 de mayo e incluye seis retratos y relatos de pacientes reales, llevados a cabo por el artista Álex de Marcos y el escritor Defreds, un proyecto impulsado por Pfizer en colaboración con la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica (ADAA).
Estas piezas buscan acercar a los visitantes la realidad de esta patología para mostrarles sin tapujos cómo afecta realmente la dermatitis atópica grave a aquellos que conviven con ella día a día. Insomnio, soledad, angustia, desesperación… son solo alguna de las emociones que desprenden sus protagonistas que han querido compartir cómo la enfermedad ha impactado de lleno en su vida personal, profesional y social.
La delegada territorial de la Consejería de Sanidad, Manuela Caro, ha realizado hoy una visita para mostrar su apoyo a esta iniciativa, junto al director gerente del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez, Manuel García de la Vega, y la responsable del servicio de Dermatología Médico-Quirúrgica y Venereología, la doctora Carolina Vila, acompañados de otros miembros del servicio.
Y es que, según datos de la ADAA, hay un gran desconocimiento de la enfermedad, pues un 20% de los españoles reconoce no saber qué es exactamente y 1 de cada 3 no sabría enumerar sus síntomas más allá de sarpullidos, erupciones o picores, cuando el 90% de los adultos con dermatitis atópica sufren trastornos de sueño, algo que repercute directamente en su calidad de vida. Además, todavía hoy, cerca del 10% de la población cree que la dermatitis es una enfermedad contagiosa, una idea que debemos desterrar por completo.
En este sentido, la doctora Carolina Vila ha puesto de manifiesto que «la dermatitis atópica grave no es solo un problema de ‘piel seca’ o picor; es una enfermedad inflamatoria sistémica y crónica del sistema inmunológico con un impacto devastador en la salud mental, el sueño y la vida personal y laboral de los pacientes que la sufren, que viven con la preocupación de cuándo será el próximo brote”. “Con esta exposición, el hospital abre una ventana a la realidad emocional del paciente, destacando que hoy, gracias a la innovación en los tratamientos, el control total de la enfermedad es un objetivo real», ha indicado, abriendo un halo de esperanza.


















