El Zenobia vuelve a albergar una nueva final. Este domingo, el rival a batir es el Balonmano Virgen de la Victoria de Melilla. Un equipo en línea ascendente que viene de ganar a Maracena por 20-19 y que está seis puntos por encima del descenso con 21 puntos.
El Pedro Alonso Niño, por su parte, llega tocado después de acumular dos derrotas consecutivas, frente a Aguilar, en casa, y Tenerife, a domicilio. Circunstancia que lo mantiene en la zona de peligro, con 15 puntos, a tres de la salvación.
Para el choque, el PAN recupera a su principal baluarte, Sergio Cruzado, ausente en Tenerife la pasada jornada. Con la vuelta del capitán, Maxi Gutiérrez contará con todos sus mimbres para hacer frente a un partido trascendental en la pelea por la permanencia. Una vez más, la intensidad, la velocidad y una ardua defensa serán las bazas del conjunto amarillo. Sin olvidar, el talismán Zenobia, que tiene que volver a ser fundamental. La afición sumará el jugador número 8 para conseguir salir de la pesadilla y hacer realidad el sueño de seguir una temporada más en Primera Nacional.


















