Lucena, al fin, vuelve a latir con más fuerza. Tras diez meses de trabajo de restauración, el patrón del municipio, San Vicente Mártir ha regresado a su casa, abrazando a todos sus vecinos a los pies del altar mayor de la parroquia del municipio.
Su vuelta supone el reencuentro de todo un pueblo con una parte esencial de su historia, fe e identidad. Han sido meses de espera, paciencia y esperanza, meses de ausencia física, pero presente en el corazón de todos los luceneros.
Con su llegada, Lucena celebra y se reencuentra con quien nunca dejó de protegerla, arrancando su cuenta atrás para su día más grande, el 22 de enero.




















