La compra del campo de golf de Matalascañas, efectuada en 2009 por el Gobierno socialista, fue denunciada por la vía penal por el Partido Popular en la pasada legislatura. El Juzgado número tres de lo Contencioso de Huelva declaraba «netamente perjudicial para el interés público» dicha adquisición, pues quedó acreditado que el Ayuntamiento pagó dos veces más del valor real de las instalaciones. Tras la sentencia, ayer se aprobaba en Pleno su ejecución, a propuesta del Partido Popular. El Ayuntamiento devolverá el Campo de Golf a sus antiguos propietarios, lo que supondrá un ingreso de más de cuatro millones en el consistorio.
La propuesta salía adelante con el apoyo de toda la oposición y la abstención de los socialistas. Se acaba así, dicen los representantes políticos, con una polémica arrastrada durante años. Sin embargo, IU desconfía de la claridad que a partir de ahora lleve a cabo el PSOE en el procedimiento.
A este respecto el grupo socialista asegura que no entrará más en polémica con este asunto y que “su actitud no será otra que la de cumplir con lo que marca la ley”.
El concejal de Matalascañas, José Miguel Espina, afirmaba que «nadie conoce cuales pueden ser las consecuencias» reales de esta marcha atrás en la compra del campo. Hacía, de esta forma, responsable al PP de lo que, a partir de ahora ocurra en Matalascañas.

















