El mes de enero es sinónimo de devoción en Villalba.
Su Patrona, Santa Águeda, acompañada de su pueblo, abandonó su ermita para recorrer una vez más la distancia que separa esta de las calles de su municipio. Un momento cargado de emoción y sentimiento y muy esperado por los villalberos.
Con este traslado, la Protectora de Villalba se acerca así a sus fieles, que podrán disfrutar de Ella en la Parroquia durante los días que restan hasta el 5 de febrero, su día grande, cuando la Patrona recorrerá una vez más, como manda la tradición, las calles de su municipio para llenar de alegría cada rincón.
Sánta Águeda es para el municipio de Villalba una devoción que no puede explicarse con palabras, un orgullo que llevan a gala todos los días del año, pero que brilla un poco más, si cabe, cada mes de enero.




















