El fin de semana de Fiestas en honor a la Santa Cruz de la Calle Sevilla han tenido un final agridulce.
La lluvia tampoco ha querido perderse el Domingo de la Cruz, circunstancia que ha obligado a la suspensión de la procesión del Santo Madero por las calles de la localidad tras la Función Principal de Instituto celebrada en la Parroquia de San Juan Bautista de La Palma del Condado.
Los fieles y devotos a la Santa Cruz de la Calle Sevilla han afrontado esta difícil pero acertada decisión como no podía ser de otra forma, arropando a su Cruz y a todos los miembros de la Hermandad palmerina, en el traslado desde este mismo punto hasta su Capilla.
Un traslado cargado de sentimiento que ni la lluvia ha podido empañar.
Ahora a los piomperos solo les queda soñar con el mes de junio, para volver a sentir a su Cruz por la festividad del Corpus Christi y vivir, con más fervor si cabe, la devoción a la Santa Cruz de la Calle Sevilla.














