La investigación sobre el accidente del tren Iryo en Adamuz (Córdoba) ha incorporado un nuevo eje centrado en la relación entre la constructora sevillana Azvi y Koldo García, exasesor del exministro de Transportes, José Luis Ábalos.
Según fuentes citadas por medios como The Objective y Economía Digital, García trabajó como asesor de Azvi entre 2023 y 2024, coincidiendo con los meses críticos de la renovación de los desvíos en la «zona cero» del accidente, ejecutada por una Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Azvi, Ferrovial, FCC (Convensa) y OHLA (Guinovart).
Las investigaciones apuntan a que Koldo García percibía 6.000 euros mensuales más un plus por cada operación, con el objetivo declarado de potenciar la división latinoamericana de Azvi. Su relación con la compañía comenzó incluso antes de que se licitara la primera fase del tramo de Adamuz, ya que consta en su agenda reuniones con representantes de Azvi en febrero, mayo y junio de 2021, meses antes de la adjudicación de la obra por 21 millones de euros.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha iniciado pesquisas sobre la posible manipulación de concursos de obra pública y la utilización de materiales de menor coste de lo previsto, prácticas que, según fuentes de la investigación, habrían sido habituales en algunas adjudicaciones gestionadas durante la etapa de Ábalos al frente del Ministerio de Transportes. La UTE encargada de la renovación de los desvíos recibió posteriormente la segunda fase de la obra, correspondiente al tramo cordobés afectado por el accidente, por 26,8 millones de euros en febrero de 2024.
Fuentes citadas por The Objective señalan que la investigación sobre Koldo García y Azvi se vincula al «caso Koldo», que ya investiga presuntas irregularidades en concursos de obra pública durante la gestión de Ábalos y altos cargos del ministerio, incluyendo a la presidenta de ADIF, Isabel Pardo de Vera, y al exdirector general de Carreteras, Javier Herrero. También se mencionan reuniones de alto nivel entre Azvi y la Dirección General de Carreteras y ADIF, según declaraciones judiciales recogidas por El Español.
En términos financieros, durante los tres años que Ábalos estuvo al frente del Ministerio, Azvi consiguió adjudicaciones por valor de 165 millones de euros, según El Español, cifra a la que se suman otros 8 millones de euros adicionales procedentes de contratos en UTEs. Sin embargo, los ingresos de la constructora descendieron posteriormente, hasta los 19 millones en 2023 frente a los 54 millones de 2020.
Aunque las causas técnicas exactas del accidente todavía no se han determinado, todos los medios coinciden en que los fallos en los desvíos del tramo de Adamuz fueron determinantes en la tragedia. La UCO continúa investigando tanto los aspectos estructurales y técnicos de la vía como las posibles irregularidades en los contratos públicos vinculados a las empresas que ejecutaron las obras, en un contexto en el que la seguridad ferroviaria y la gestión de las infraestructuras públicas están bajo un intenso escrutinio.


















