Bonares pone el broche de oro a sus Fiestas Patronales.
Un adiós agridulce por las inclemencias meteorológicas pero lleno de emoción por haber vivido más de seis días llenos de emoción, diversión y tradición en cada rincón del recinto ferial y donde la música de esta banda no faltó un solo día.
Como todos los años el final de las Fiestas en honor a Santa María Salomé no se entiende sin los sones más locales al ritmo de pasodobles.
Unas fiestas de sobresaliente a pesar de haber tenido que suspender los fuegos artificiales por el aviso amarillo emitido por el 112 y con la recomendación de la empresa de pirotecnia.
Así Bonares se despide de sus Fiestas Patronales un año más a la espera de volver a reencontrarse con su madre el próximo 1 de noviembre en la tradicional “subida” de la Santa.


















