Este fin de semana, los iliplenses han rendido culto a su patrón, San Walabonso, unos días grandes de las fiestas patronales de junio.
Tras varios días de cultos, el sábado por la mañana tomaba protagonismo la Función Principal, donde la corporación municipal, vecinos y miembros de las numerosas hermandades del municipio de Niebla se concentraban en la parroquia de Santa María de la Granada para vivir tal emocionante acto.
A las nueve de la noche de este mismo día llegó otro de los momentos más esperados del año con la procesión de la imagen del patrón por las calles del centro histórico.
Durante este entramado de emociones y significados se vivió otro momento lleno de emoción y arraigo con la llegada del cortejo a la puerta del Buey que, como manda la tradición, y a orillas del río Tinto, un magnífico castillo de fuegos artificiales iluminó el cielo de la milenaria ciudad.
1174 años después el martirio del joven mártir, las fiestas en honor a San Walabonso no es solo un evento religioso; es la esencia misma de Niebla, una manifestación de su identidad cultural y social.



















