A ritmo de tamboril y con un claro objetivo solidario, la Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Valverde se ha propuesto vivir un camino diferente.
A consecuencia de la pandemia, las arenas no tendrán este año los surcos que dejan las carretas. Las huellas se disipan en el tiempo, y la romería de la Blanca Paloma enmudece un año más para vivir un particular “Rocío de Esperanza” y esperar al año que viene con la posibilidad de volver a vivir los momentos que deja el Rocío.
No obstante, esta hermandad valverdeña ha recorrido calle a calle toda la localidad con el carro solidario.
En total han recogido más de 4.000 kg de alimentos que irán destinados a la familias más necesitadas.
Una labor altruista, que ha querido vestirse de romería y medalla en el pecho, han caminado por un municipio bajo el lema de la solidaridad y con numerosos voluntarios que han podido vivir en primera persona, como todo un pueblo se ha volcado en esta iniciativa.

















