Tras más de ocho años de parálisis, la presa de Alcolea podría ver reanudados sus trabajos de construcción gracias al acuerdo alcanzado entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía. Ambas administraciones han logrado un entendimiento histórico en torno a una infraestructura largamente reclamada por los regantes de la provincia de Huelva.
Según el convenio esbozado, será la Junta quien asuma directamente la finalización de la obra, mientras que el Ejecutivo central compensará ese esfuerzo económico financiando otras actuaciones hidráulicas en la provincia. La presa, actualmente ejecutada en apenas un 23%, fue detenida en 2017 por motivos medioambientales: varios estudios alertaban de la posible contaminación del agua embalsada, proveniente de explotaciones mineras y con altos niveles de metales pesados como cobre, zinc y cadmio.
El impulso definitivo a la negociación llegó tras la DANA que afectó a la Comunidad Valenciana en 2023, que reabrió el debate sobre la necesidad de regulación de cauces fluviales. En el caso de Huelva, el río Odiel continúa sin regulación hidráulica, lo que ha provocado históricas inundaciones en municipios como Gibraleón y zonas bajas de la capital. El objetivo inicial de la presa era precisamente ese: mitigar las crecidas del Odiel y garantizar una mayor seguridad hídrica.
La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ya adelantó hace semanas su predisposición favorable al proyecto. La confirmación del acuerdo llegó en una reciente misiva del secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, al consejero de Agricultura andaluz, Ramón Fernández-Pacheco. A partir de ahora, ambas administraciones deben cerrar los detalles técnicos y presupuestarios del convenio.
Fernández-Pacheco se mostró esperanzado y destacó que la Junta “lleva meses trabajando discretamente” y que prefiere “el diálogo constructivo antes que la confrontación política”. El consejero recordó que la infraestructura, declarada de interés general del Estado, es estratégica para el desarrollo económico de la provincia y que su paralización ha sido “un agravio a los intereses de los onubenses”.
La presa de Alcolea está proyectada con una capacidad cercana a los 250 hectómetros cúbicos, sobre una superficie de 1.500 hectáreas que se extienden entre los términos municipales de Gibraleón, Beas, Trigueros, Calañas, Alosno, Villanueva de las Cruces y Valverde del Camino. Su diseño incluye dos ramales principales —el del río Odiel y el del Oraque—, y una estructura curvada de hormigón compuesta por 40 bloques, con una altura de 65 metros y un aliviadero con capacidad para evacuar hasta 3.400 m³/s.
Por su parte, el delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, confirmó que el Ejecutivo central está dispuesto a asumir su parte del acuerdo, defendiendo la corresponsabilidad entre administraciones para una obra que, afirma, “los ciudadanos de Huelva llevan demasiado tiempo esperando”.
El reto ahora será técnico y administrativo, pero el entendimiento alcanzado abre una puerta a la reactivación de una obra clave para el futuro hídrico, agrícola y medioambiental de Huelva.


















