Hace tan solo unas semanas el escenario era este…
Pero hoy, miramos a la jornada con otra perspectiva… 
Luce el sol, la brisa fresca y los campos comienzan a florecer
campos verdes y florecidos
La imagen es inconfundible… se acerca la primavera.
Y con ella, el Condado siente su tradición, sus costumbres y su esencia.
Y es que la llegada de la primavera vendrá acompañada en esta tierra de la brotación de la uva Zalema, variedad emblemática del Condado de Huelva y uno de los grandes símbolos del paisaje vitivinícola onubense.
Así, podemos afirmar que en el Condado “La primavera empieza en la viña”. Un calendario que se estipula bajo el prisma agrícola sin necesidad de fechas impresas y cuyas jornadas vienen marcadas por el despertar de la cepa.
Su descripción es fácil, cuando las yemas de la Zalema comienzan a abrirse y el viñedo abandona el letargo invernal para entrar en una nueva fase de crecimiento, la cepa despierta de su sueño, brota en primavera y arranca de manera oficial lo que se conoce como el relato del vino. Una historia que narra la tradición y la cultura de una tierra que presume de caldos, de mimo y de dedicación y cuyo fruto se saborea y se entiende desde su origen.
En una copa, entre amigos y familia, porque en el Condado, los buenos momentos se recuerdan con el sabor inconfundible de su vino…






















