La Virgen del Rocío amanece vestida de Pureza y Gracia en vísperas de la festividad de la Inmaculada Concepción, una celebración mariana de profunda relevancia en la historia del Rocío.
El Traje ha sido bordado en el Taller de de la Matriz por las mujeres de Almonte, el manto azul, teñido por José Manuel de la Vega y bordado por los hermanos Benítez, simbolizando su Inmaculada Concepción, la toca de Santa Bárbara y el rostrillo, denominado de “los topacios”.
Por su parte, el Niño de la Virgen luce el elegante traje celeste confeccionado por José Manuel de la Vega en 2020, donado por la Asociación de Vecinos del Rocío.
La patrona de Almonte porta las ráfagas de punta de martillo y la corona, de plata sobredorada, junto a la media luna a juego y el cetro del Orfebre Ricardo de Sanlúcar de Barrameda.
En el niño, el resplandor donado por la Asociación de Vecinos del Rocío, diseñado por José María Carrasco y el Cetro y la Bola del Mundo, obsequio de la familia Romero Valdayo.
En lo que respecta a los estrenos, la Virgen luce parte del nuevo conjunto de joyas diseñado por Antonio.M. Lebrero y realizado por el joyero cordobés, Miguel Ángel Cerezo. Un broche que es obsequio de las Hermandades Agregadas en la Romería de 2025, un rosario, sufragado por la Hermandad Matriz, a juego con el broche y se complementa con joyas diseñadas por José María Carrasco, realizadas con turquesas.
El exorno es obra de José Manuel de la Vega y está compuesto por una cuidada combinación de hibiscus, arándanos, cardos y jazmines.

















