Bonares vuelve a latir al ritmo de sevillanas para dar comienzo a una de sus tradiciones más queridas: las Cruces de Mayo. Sus calles se llenan de color, flores y emoción en una jornada de puertas abiertas que invita a vecinos y visitantes a adentrarse en el corazón del pueblo. Este año la Cruz del Pilar es la Cruz del Romero, encargada de representar una de las fiestas que forman parte del alma del municipio.
Son doce Cruces, doce historias y un mismo sentimiento. Todas, cuidadas con esmero, protagonizan un recorrido muy especial a través de una ofrenda floral a las Cruces, en la que participan las mayordomas, los miembros de la corporación municipal y los padrinos de la Cruz del Romero, en un gesto cargado de unión.
La música, el baile y el ambiente se respira en un acto que no solo es una fiesta, es una forma de sentir y de compartir una identidad que pasa de generación en generación. Bonares abre sus puertas para ofrecer su fe, su cultura y la emoción de un pueblo que ya celebra la llegada de la primavera.


















