Los veterinarios de la provincia han clamado contra el Real Decreto 666/2023 de 18 de julio, “para que sea modificado, y se retire el sistema informático nacional Presvet, que está causando desabastecimiento en las clínicas, la administración de formatos inadecuados de medicamentos o una incorrecta categorización de los antibióticos, entre otros problemas que perjudican a los profesionales, a los animales y a sus dueños”, han expresado los cerca de 200 asistentes a las puertas de la Subdelegación del Gobierno en Huelva.
Con pancartas, folletos y eslóganes coreados, han querido hacer saber al gobierno y a la ciudadanía, que sienten “que les apoya firmemente”, que recuerden que “somos profesionales sanitarios, que respeten nuestro criterio clínico y no lo criminalicen, pues somos los únicos especialistas en el tratamiento médico a los animales”, ha denunciado la portavoz de la plataforma ‘Veterinarios de Huelva’, la colegiada Lorena Moratalla.
El descontento contra este Real Decreto que entró en vigor el 2 de enero y regula la distribución, prescripción, dispensación y uso de medicamentos veterinarios “sigue aumentando, porque la comunicación a PRESVET – sistema informático- del uso de antibióticos utilizados en animales de compañía, ha demostrado enormes dificultades para realizar un ejercicio clínico dentro de la estricta legalidad, y ha perjudicado los tratamientos de los animales, la labor profesional de los veterinarios y encarece la tenencia y cuidado de las mascotas a las familias, además de estar provocando desabastecimiento y que se pueda hacer un mal uso de los mismos, al obligar a adquirir cantidades mayores de las necesarias”, ha afirmado la portavoz del Colvet, Pilar García.
Además de esta “derogación y moratoria” la profesión veterinaria ha reclamado “la incorporación a la Ley de Medicamentos y Productos Sanitarios – en fase de elaboración – la posibilidad de la venta al por menor de medicamentos con destino exclusivamente a los animales bajo el cuidado de los/as veterinarios/as, con la finalidad de completar el tratamiento de los mismos, como así acontece en el resto de Europa”, apuntan desde el Colegio.
En el Manifiesto que se ha presentado ante la Subdelegación del Gobierno, se solicita que se derogue el régimen sancionador, sustituyéndolo por uno que respete y garantice la proporcionalidad de las sanciones, y la vuelta a la normalidad y al IVA reducido de las profesiones sanitarias, que se eliminó en 2012.
El Colegio de Veterinarios, con casi 400 colegiados, se ha solidarizado con los centros veterinarios de Huelva y ha acompañado a los protagonistas de la concentración, al igual que se secundó la manifestación del 5 de marzo ante el Ministerio de Agricultura, Pesca y alimentación (MAPA) en Madrid y el paro simbólico en las clínicas del 11 de febrero.
Asumiendo su convicción como profesionales sanitarios, y desde una perspectiva One Health (una única salud), el Colvet Huelva respalda un control de uso de antibióticos en la profesión para garantizar un uso responsable de los mismos, y advierten de que su actividad “ya está siendo monitorizada mediante el sistema para la vigilancia del consumo de antimicrobianos ESUAVet (antiguo ESVAC) incluido dentro del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN)”, explicaron los veterinarios en el acto.
El colectivo de veterinarios clínicos de Huelva, con el apoyo del conjunto de la profesión, “somos conscientes del problema de las antibiorresistencias suponen para la salud de las personas y estamos en primera línea para enfrentarlas, como lo demuestra la labor realizada en el ámbito de los animales de producción, con una importante reducción en el uso de antibióticos”, ha recordado la vocal colegial Pilar García.














