El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha advertido de que la comunidad autónoma acumula ya el triple de superficie quemada respecto a la que tenía a estas alturas del año pasado, como consecuencia de los constantes episodios de altas temperaturas y del aumento de la extensión de monte bajo, fruto de las abundantes lluvias de primavera. Un contexto que ha elevado considerablemente el riesgo de incendios en Andalucía, como el que ha arrasado 7.000 hectáreas en Los Gallardos, en la provincia de Almería, un siniestro en el que han fallecido 13 personas.
Moreno ha vuelto a visitar, por tercera vez en los últimos días, el Puesto de Mando Avanzado habilitado en Turre, localidad próxima a Los Gallardos, en esta ocasión, junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Tras una reunión con los responsables de Infoca, Guardia Civil y Unidad Militar de Emergencias (UME) para conocer de primera mano el estado de las labores de extinción del fuego, Moreno ha anunciado que el incendio encara la fase de control y, con ella, su extinción.
«El clima nos ha dado una ventana de oportunidad en estas últimas 48 horas, y hoy pasaríamos a situación operativa cero. A lo largo del día podremos dar por controlado el incendio, como paso previo a la extinción definitiva. Todo ello gracias al trabajo de las distintas administraciones, logrando todos a una vencer al fuego. Ese es el camino correcto en una emergencia, aunque desgraciadamente hemos tenido que lamentar víctimas en este incendio tan cruento y rápido. Cada vez los fuegos son más complejos de apagar», ha explicado el presidente andaluz.
No obstante, pese a la satisfacción por los resultados del dispositivo desplegado en la zona desde el pasado viernes, Moreno ha incidido en el elevado riesgo de que incendios como el de Los Gallardos pueda repetirse. «Estamos muy preocupados por la situación que estamos viviendo. Es más que probable que tengamos un verano muy duro, muy difícil. Aquí, el cambio climático está afectando de una manera muy importante, dando lugar a un desorden climático con situaciones desconocidas en lo meteorológico. Necesitamos que la ciudadanía asuma esa sensibilidad y esa autoprotección que resulta fundamental», ha afirmado.
De hecho, además de pedir a la ciudadanía que permanezca «alerta de posibles humos, actitudes sospechosas, y atentas a los avisos de las instituciones y expertos ante situaciones de riesgo», ha propuesto reforzar la formación y la concienciación ciudadana. «Pensemos si en nuestro sistema educativo y en nuestra pedagogía social deberíamos introducir un mínimo de conocimiento e información que puedan permitirnos, en determinadas situaciones, actuar y salvar la vida», ha concluido.




















