El pasado viernes se inauguraba la Semana Santa palmerina con su tradicional viacrucis. En esta ocasión ha sido Nuestro Padre Jesús Cautivo el encargado de realizar las catorce estaciones seguidos de representantes de otras hermandades y fieles.
Desde que el Cautivo procesiona cada Martes Santo, había dejado su recorrido por el casco histórico del municipio. Así que, con esta salida, la Hermandad de los Nazarenos rompía sus doce años de ausencia en el viacrucis.
Engalanado con una de sus túnicas más antiguas, a la imagen de Jesús Cautivo le acompañaba también el grupo parroquial de la Hdad. Sacramental, que ponía el hilo musical al silencio de la noche.
En plena cuaresma, y tras el viacrucis, será la Función Principal del Viernes Dolores la que ponga fin a besamanos y quinarios, entrando de lleno en la semana grande.

















