Villalba vuelve a brillar al paso de su Patrona.
Cuando llega julio, el municipio se viste de gala para acompañar, en su abarrotado recinto, a Santa Águeda en procesión. Un momento muy especial para todos los vecinos del municipio, pero que sin duda está cargado de significado para la Reina de las fiestas y su Corte de Honor, que viven un momento soñado desde la infancia junto a su Patrona.
La luz y el color acompañan a la “más milagrosa”, así como sus hijos villalberos, que la han arropado en cada paso, guiándola con sus vivas hasta su Ermita, donde todos los días del año Santa Águeda aguarda a sus hijos, para escuchar sus ruegos y agradecimientos y atender a sus plegarias.
El día grande de las fiestas patronales de Villalba, deja la estampa de la devoción y la alegría de este rincón del Condado, que sella año tras año la tradición y la seña de identidad de su municipio.
Una procesión que pone el broche de oro a las fiestas en honor a la Patrona y que abren un nuevo calendario del que descontar hojas hasta volver a encontrarse con ella, allá por febrero.














