El principal desafío de las cooperativas tradicionales es saber poner en valor digitalmente su certificación en un mercado que camina de forma irreversible hacia las credenciales verificables. Así lo asegura Carmen Pastor, catedrática de Derecho Mercantil de la Universidad de Alicante y directora del BAES Blockchain Lab, quien sitúa la tecnología de bloques (blockchain) como la gran aliada de la economía social.
En el marco del Curso de Verano Cooperativas Sostenibles: de la Gobernanza a la Medición de Impacto, integrado en la programación que tiene lugar esta semana en la Sede de La Rábida de la Universidad Internacional de Andalucía, Pastor adiverte sobre el profundo cambio regulatorio impulsado desde la Unión Europea ligado a esta tecnología.
«Vamos hacia un mundo de credenciales verificables, como el pasaporte digital o el Business Wallet en la Unión Europea, donde cada proceso y producto deberá certificarse», apunta Pastor, destacando que el blockchain ofrece la autenticidad idónea para competir en este nuevo mercado.
A pesar de que términos como los contratos inteligentes (smart contracts) o la ‘tokenización’ puedan resultar ajenos al sector tradicional, la experta los define como herramientas de automatización matemática similares a los pagos domiciliados, diseñadas para simplificar tareas manuales y agilizar los flujos de trabajo.
Frenar el “postureo verde”
La gran ventaja de este sistema radica en su naturaleza transparente e inviolable. Al operar de manera idéntica a la de un gran libro contable auditable a nivel global, permite realizar un seguimiento exhaustivo y trazar con precisión el origen de cualquier producto o proceso. Asimismo, se muestra tajante sobre si la tecnología es capaz de demostrar el compromiso real de las organizaciones: «Sí se puede certificar matemáticamente que una empresa cumple sus fines sociales y evitar el postureo verde». Como ejemplo pone el horizonte del año 2030, momento en el que industrias como la del plástico se verán obligadas a verificar digitalmente su sostenibilidad de origen.
Sin embargo, el salto digital se encuentra con importantes frenos económicos y culturales. La catedrática señala que las cooperativas tradicionales, inmersas en las complejidades financieras del día a día para lograr llegar a fin de mes, suelen relegar la modernización a una categoría no prioritaria. Por este motivo, considera indispensable la formación técnica y normativa de gestores, economistas y socios del sector.
Frente al control tecnológico monopolístico, la investigadora ensalza los valores de la economía social aplicados a las redes globales. «El modelo cooperativo es la mejor forma de gobernanza para las infraestructuras digitales, asegurando que sean abiertas, transparentes y auditables, evitando que dependan de capital extranjero o fondos de inversión», defiende.
Para ejemplificar su aplicación real, Pastor expone el caso de éxito desarrollado en su propio laboratorio de investigación, donde constituyeron una cooperativa de servicios empresariales para gestionar una red blockchain pública y sin criptomonedas. Dicha infraestructura tecnológica sirve actualmente a la Generalitat Valenciana para su “Carpeta Ciudadana”, permitiendo registrar las notificaciones oficiales mediante una evidencia electrónica certificada. «Esto empodera al ciudadano frente a la administración, aportando transparencia, auditabilidad y trazabilidad en procesos legales o de contratación pública», concluye.
Curso de Verano
Carmen Pastor es ponente dentro del Curso de Verano Cooperativas Sostenibles: de la Gobernanza a la Medición de Impacto, organizado por la Universidad Internacional de Andalucía en su Sede de La Rábida del 7 al 10 de julio. Este programa, que cuenta como colaboradora a la Escuela de Economía Social, está destinado a la formación de personas que realizan labores directivas de las organizaciones de la economía social, centradas en la gestión de la comunicación interna y externa, cómo evaluar y comunicar el impacto de nuestra organización, y los retos y oportunidades que ofrece el Blockchain y la importancia de la seguridad financiera.















