Escacena del Campo ha vivido unos de sus fines de semana más especiales.
Como cada cinco años, la Virgen de Luna ha ido hasta el prado de Luna y ha regresado de vuelta a su pueblo.
Una cita que este año ha sido doblemente especial ya que ha coincidido con el 425 aniversario de su patronazgo en el municipio.
Numerosas personas han querido vivir de primera mano este acontecimiento histórico.
Durante el regreso de la patrona escacenera al municipio cabe destacar que uno de los momentos más señalados ha sido la inauguración del monolito que plasma este 425 aniversario, una obra del ceramista local, Carmelo del Toro que asegura que ha sido una responsabilidad plasmar la devoción hacia la Virgen de Luna.
Un fin de semana para el recuerdo que ha quedado atesorado en la memoria de todos los escaceneros y que certifica que la devoción a la Virgen de Luna no tiene fronteras y este año se está viviendo con especial intensidad en torno a sus 425 años como patrona del municipio.



















