El Espacio Natural de Doñana celebra un año del acuerdo de colaboración entre Fundación Endesa y la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía para la protección del águila imperial y el milano real con excelentes resultados, entre los que destacan el seguimiento continuado de las poblaciones de ambas especies con la adecuación de 16 nidos de cada rapaz para incrementar el éxito reproductor, el anillamiento y monitorización GPS de 15 pollos de águila imperial y 13 de milano real, el mantenimiento de puntos de alimentación suplementaria y el desarrollo de nuevas actuaciones de rescate, recuperación y seguimiento científico de ejemplares.
La consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García Carrasco, acompañada por el director de Endesa en Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla, Rafael Sánchez Durán; el director general de Espacios Naturales Protegidos, José Enrique Borrallo; el delegado territorial de la consejería de Sostenibilidad y Medioambiente de la Junta de Andalucía en Huelva, Pedro Yórquez; el director del Parque Nacional de Doñana, Juan Pedro Castellano; y la responsable de Proyectos de Fundación Endesa, Marta Tobías; ha sido testigo del anillamiento de un pollo de águila imperial por parte de los técnicos del Paque Nacional de Doñana y ha visitado el nuevo jaulón de hacking para la suelta controlada del milano real y el águila imperial.
Esta estructura, consistente en una plataforma de 120 metros cuadrados, sirve de espacio para la crianza campestre y la aclimatación al medio natural de los pollos de milano real antes de soltarlos de manera definitiva. Durante el periodo que pasan dentro del jaulón, los ejemplares permanecen protegidos y son alimentados sin contacto directo con las personas, favoreciendo así su impronta hacia el entorno y minimizando la habituación humana. Una vez alcanzado el desarrollo adecuado, se procede a la apertura del jaulón, permitiendo su salida voluntaria, que continúan recibiendo aporte suplementario de alimento durante las primeras fases de dispersión y aprendizaje.
El anillamiento de hoy forma parte del plan de seguimiento de estas especies en el Espacio Natural de Doñana, en el marco de este proyecto dotado con una aportación de más de 400.000 euros y una duración total de cuatro años. El equipo técnico de Doñana está actuando sobre ocho nidos de águila imperial, en los que han nacido 15 ejemplares que están siendo anillados actualmente, y siete nidos de milano real, en los que han nacido 13 pollos ya anillados y equipados con dispositivos de GPS para facilitar el seguimiento de sus movimientos y supervivencia.
Conservación con impacto real en el territorio
La colaboración con el Parque Nacional de Doñana se enmarca en la estrategia de biodiversidad de Fundación Endesa, que refuerza su compromiso con la conservación del entorno natural a través de acciones directas, colaborativas y de alto impacto sobre el territorio español. Esta estrategia pone el foco en dos grandes ámbitos de actuación: por un lado, la protección activa de especies emblemáticas en peligro de extinción y, por otro, la restauración ecológica de ecosistemas clave, especialmente aquellos más vulnerables al impacto del cambio climático y la presión humana.
Ejemplo de esto último es el voluntariado ambiental en Doñana, actividad donde la Fundación organiza la actividad ‘EcoReto’, una jornada que reúne a empleados y familiares de Endesa que se implican en trabajos de reforestación, instalación de cajas nido y limpieza de residuos. Las actividades se desarrollan con el apoyo de entidades especializadas como SEO/BirdLife, que garantizan su rigor técnico y adecuación al entorno.
Además, se han realizado jornadas de limpieza de plásticos agrícolas, organizadas por el equipo de distribución de Endesa en Andalucía junto a la entidad Eco-herencia, y que es una acción directa que contribuye de forma efectiva a preservar la salud ecológica del humedal.
Más allá de lo social, existen otros proyectos de Endesa en el Parque Nacional de Doñana, como la iniciativa de innovación de la red eléctrica Resisto, un proyecto piloto que combinaba IA, drones y sensores para anticipar riesgos climáticos, mejorar la seguridad y reducir emisiones y que se realizó sobre la red eléctrica del parque.
















