La hermandad de la Cruz de Arriba de Rociana ha vuelto a escribir su historia. Tradiciones y costumbres que ponen el broche final a través de la convivencia de todos sus hermanos en un día grande y esperados por todos.
Así, los peroleros han vivido por todo lo alto, el final de sus fiestas. Un día grande donde los devotos de la Cruz de Arriba de Rociana se echan a la calle para acompañar al Simpecado de su cruz y disfrutar de un día de campo.
Momentos para el recuerdo que en los ojos de sus hermanos mayores divisan un horizonte donde las tradiciones siguen siendo el arraigo de estas singulares celebraciones. Caballos, manolas, charres, carriolas y tractores han formado la comitiva romera. Todo un despliegue de trajes de flamenca y de corto, de ilusión y de sentir crucero que se ha vuelto palpable a través de los hermanos de Cruz de Arriba de Rociana este fin de semana con su Romerito.





















