La Hermandad Matriz de Almonte, como viene siendo costumbre, ha realizado, previo a la Romería, la imposición de medallas a los nuevos hermanos.
Un acto cargado de emoción y sentimiento rociero, en la que los nuevos miembros de la Matriz, reciben por parte de la corporación su Medalla, esa que resume el sentimiento almonteño.
Una devoción y una hermandad que no paran de crecer, y es que han sido hasta un centenar de personas los que ya pueden decir que son hermanos de la Hermandad Matriz de Almonte, que se prepara para vivir los días más señalados de su calendario, siendo los anfitriones de la Romería más internacional de todas, donde el único objetivo es encontrarse bajo la dulce mirada de la Blanca Paloma.















