El Ayuntamiento de Cañaveral de León (Huelva) ha informado de que desde este lunes, coincidiendo con una nueva ola de calor, ha reabierto al público la Laguna, después de varias semanas de tareas de limpieza y comprobación de la depuradora. Se trata de una de las piscinas naturales más grandes de Andalucía y que atrae cada año a cientos de turistas.
Según ha indicado el Ayuntamiento del municipio en sus perfiles de redes sociales, consultados por Europa Press, la Laguna ha quedado abierta al baño. Aunque estaba prevista para el 1 de julio, su apertura se ha retrasado, según indicaba el propio Ayuntamiento, por tareas de limpieza, comprobación de la depuradora y revisión de las instalaciones.
El Ayuntamiento de la localidad ha pedido a todas las personas que la visiten que «respeten las normas de uso, cuiden este espacio natural y traten con respeto a los trabajadores y trabajadoras que hacen posible el mantenimiento de estas instalaciones». «Entre todos contribuimos a conservar este entorno para el disfrute de todos».
Además, ha indicado que el baño es gratuito, pero «quien desee colaborar con el mantenimiento de la Laguna puede hacerlo mediante un donativo voluntario en la caja de madera situada en la entrada del Ayuntamiento».
La laguna es el bien patrimonial de Cañaveral de León que «más atrae» a turistas y excursionistas, además de ser una de las más grandes de Andalucía. Forma parte de la Cultura del Agua del municipio y es la principal seña de identidad de los cañeteros. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 2009 en la categoría de Lugar de Interés Etnológico, y es un icono de la historia del pueblo.
Se integra en un conjunto hidráulico conformado por diversas infraestructuras. La primera de ella, siguiendo el discurrir superficial del agua, es la Fuente Redonda, de origen árabe. Tiempo atrás, cuando aún no había agua corriente en las casas, era objeto de peregrinación diaria por las mujeres de la localidad, que provistas de sus cántaros y botijos acudían aquí con la intención de obtener el líquido elemento necesario para el uso doméstico. Aún en la actualidad se pueden observar las huellas que los cántaros de estas aguadoras dejaron marcado en la fuente.
Hasta finales del siglo XIX el agua de la Fuente Redonda discurría libremente por la Calle Pantano, dando lugar a un pantano cenagoso. Las quejas vecinales llevaron a que se procediera a su desecación y encauzamiento a través de El Pilar, el siguiente eslabón del conjunto hidráulico.
El caudal procedente del Pilar se deposita en La Laguna, una alberca de gran tamaño cuyo fin es captar las aguas que posteriormente se distribuyen para el riego de las huertas. Fue en los años 60 del siglo XX cuando se procedió al ensanche y cerramiento de su perímetro, con muro de cerramiento. A principios del siglo XXI se colocaron las tinajas que hoy la adornan.
A través de un sistema de lievas y compuertas el agua aquí embalsada es conducida a los huertos, discurriendo por la Calleja del Agua, infraestructura hidráulica de gran atractivo visual y auditivo, en particular en las épocas del año cuando el agua transita por ella con más caudal.
Reseñable en este espacio son igualmente una serie de molinos, El Chorrero, así como el propio paisaje que configuran los cultivos en bancales y las pequeñas albercas con que cuentan las huertas para retener el agua y poder regar en función de las necesidades de los hortelanos.























