Bonares ha vuelto a vivir el sueño de Mayo, con la celebración de la procesión de sus doce Cruces por las calles de la localidad.
Unas fiestas declaradas Bien de Interés Cultural Nacional de Andalucía, en las que las flores, el fervor y la convivencia son las señas de identidad, y donde la devoción a la Cruz de Cristo llena de primavera cada rincón de Bonares.
Las calles del municipio olían a flores, los bonariegos se han echado a la calle a arropar su idiosincrasia y su tradición, culminando con las tradicionales caídas, para dar cierre a unas fiestas que, un año más, han llenado el mes de Mayo de alegría, ilusión y mucha, mucha devoción.















