En la tarde del viernes, la Casa de la Cultura de Rociana se convirtió en escenario “terrorífico” para los alumnos del taller del baile urbano con la exhibición especial de Halloween. Una iniciativa en la que los alumnos se desenvolvieron en su primera puesta en escena con enorme ilusión y desparpajo con sus padres y familiares como testigos.
A pesar de llevar poquito tiempo de curso, los más pequeños de Rociana demostraron todo lo que llevan aprendido en estas primeras semanas de trabajo, donde ya se empieza a percibir el esfuerzo y la creatividad de las coreografía.
Aunque ya Halloween pasó, los disfraces, la música y algún que otro susto llegaron a hacer pasar una tarde agradable a todos los presentes.
Ahora queda seguir trabajando para preparar las próximas exhibiciones que llegarán cargadas de más coordinación y más progreso de estos pequeños bailarines.



















