El Ayuntamiento de Nerva ha solicitado ayuda urgente a las administraciones públicas para solventar el colapso producido en el colector ubicado al suroeste de la localidad, a la altura del kilómetro 25,5 de la A-476, tras el derrumbe del terreno provocado por las intensas precipitaciones registradas el pasado miércoles, que alcanzaron los 80 litros por metro cuadrado. El incidente provocó la inundación de la parte trasera del Pabellón Municipal de Deportes Urbano Ortiz en cuestión de minutos, aunque el cese de la lluvia evitó daños mayores.
Desde ese momento, el Plan de Emergencias Local permanece activado ante la posibilidad de que se repitan lluvias torrenciales o persistentes, lo que podría causar la inundación de la zona sur del pueblo al mantenerse el taponamiento del colector. Además, el acceso a Nerva por la A-476, a la altura del CEIP Maestro Rojas, y las traseras del pabellón deportivo continúan cortados al tráfico debido a las actuaciones de emergencia que se están llevando a cabo.
El alcalde de Nerva, José Luis Lozano, ha advertido del peligro de no actuar con rapidez, alertando de que una nueva tormenta podría provocar “graves inundaciones” y el estancamiento de aguas fecales. “Estamos bombeando agua, pero no contamos con medios autónomos suficientes para solventar esta situación. Necesitamos apoyo técnico y la maquinaria necesaria para abordarla con garantías”, ha afirmado.
El pasado viernes, en una reunión de urgencia celebrada en el salón de plenos del Ayuntamiento, los portavoces de todos los grupos municipales coincidieron en calificar la situación de “muy compleja” y reclamaron la implicación inmediata de las administraciones superiores.
Desde el consistorio nervense insisten en que no disponen de los recursos humanos, técnicos ni económicos necesarios para acometer las obras de urgencia.


















